(Extraído de Sugarfree, Libre con Diabetes tipo 1)

Hay ocasiones en las que tener diabetes se hace especialmente cuesta arriba. Por ejemplo, cuando tenemos exámenes, cuando nos vamos de viaje o cuando nos invitan a una cena romántica. En esos momentos sería genial no estar pendientes de medirse la glucosa, contar raciones, calcular la dosis de insulina y ponérnosla.

La realidad es que la diabetes sigue allí a pesar de nuestras circunstancias personales y que lo más sensato sería seguir haciendo bien las cosas. A fin de cuentas, medirse la glucosa es un minuto, contar raciones debería ser algo automático y pincharse la insulina es otro minuto.

Esta es la respuesta fácil, lo que todos sabemos que deberíamos hacer. Sin embargo, llegado el momento, muchas personas omiten la dosis de insulina basal enfrascadas en el estudio del día previo al examen o no se atreven a medirse la glucosa y mucho menos a ponerse la insulina cuando acuden a una cita romántica.

Es algo humano, inocente y que sin embargo acarrea consecuencias serias para la salud. La gran mayoría de los ingresos en UCI por cetoacidosis ocurren después de una de estas ocasiones. Así, la persona que esperaba un intenso fin de semana en las fiestas de su pueblo termina en una cama de hospital, con vómitos y dolor de barriga, mientras todos en su entorno lo critican por “no cuidarse”.

Yo podría intentar convencerte de lo importante que es llevar bien el control de la diabetes y de que ninguna pareja va a salir corriendo porque te vea ponerte la insulina. Además, siempre puedes pincharte en la privacidad del baño y así te ahorras las explicaciones.

Sin embargo, comprendiendo que todos en algún momento de nuestras vidas hemos pasado por una fase de inseguridad o rebeldía, vamos a repasar qué debemos hacer para que unas “vacaciones” de diabetes no terminen en el hospital.

PRIMERO: GARANTIZAR AL MENOS LA INSULINA BASAL PARA EVITAR UNA CETOACIDOSIS

La cetoacidosis se produce principalmente por carencia de insulina basal (Lantus, Levemir, NPH, HumalogBasal, etc). Eso significa que lo más importante es no dejar de ponerse la insulina basal.

Puedes comer sin ponerte insulina rápida o sin contar los carbohidratos. Puedes no medirte la glucosa. Pero nunca debes omitir la dosis de insulina basal.

¿Y qué hago entonces para que no me suba el azúcar?

Bien, obviamente, si no te estás poniendo insulina rápida, la glucosa va a subir. Si bebes alcohol va a bajar. Si paseas y bailas mucho, también va a bajar. Pero la única manera de evitarlo sería hacer los controles correctos y ponerse la insulina necesaria. Puesto que estamos “de vacaciones” tenemos que asumir que la glucosa suba. Lo que no podemos asumir es que baje.

SEGUNDO: GARANTIZAR SUFICIENTES HIDRATOS DE CARBONO PARA EVITAR UNA HIPOGLUCEMIA

Un error común es no ponerse insulina y posteriormente evitar “que suba” el azúcar dejando de tomar hidratos de carbono. Si haces esto, puedes verte en una de las situaciones más graves: la hipoglucemia con cetoacidosis.

¿Cuántos hidratos de carbono necesito? Como mínimo, las mismas raciones que en tu vida habitual. Si además vas a pasear, añade una ración por cada hora de paseo. Si además vas a beber alcohol, añade otra ración por cada copa. Como has decidido no hacerte controles de glucosa, es preferible asumir el riesgo de estar alto que el riesgo de estar bajo.

TERCERO: LLEVAR SIEMPRE UNA ALERTA MÉDICA

Nunca te quites la alerta médica que dice que tienes diabetes, pero mucho menos si pretendes pasar unos días controlándote poco. En caso de que las cosas se compliquen es posible que quienes te atiendan no sepan que tienes diabetes. Podrías terminar arropado en el sofá de alguien a la espera de despertar de una borrachera que no tienes. Podrías terminar en un hospital y que los médicos pensaran que has tomado drogas, ya que en una cetoacidosis evolucionada la glucosa es baja y el personal sanitario no va darse cuenta inmediatamente de que tienes diabetes.

Esto no es ser alarmista, sino mirar a la vida con realismo. Pase lo que pase, nunca te quites la medallita.

Con todo esto, nos subirá la hemoglobina glicosilada. Orinaremos muchas veces. Pero por lo menos no terminaremos en el hospital.

EN RESUMEN:
En una situación especial me puedo permitir que la glucosa esté alta, pero debo garantizar que me he puesto la insulina basal para evitar una cetoacidosis y que he tomado suficientes hidratos de carbono para evitar una hipoglucemia. Siempre debo llevar una alerta médica.

 

 

 

 

 

 

 

(Extraído de Sugarfree, Libre con Diabetes tipo 1)

Ilustración de Camino Vidales.

By Ángeles Vidales Miguélez

CLÍNICA NYEVA, NUTRICIÓN Y ENDOCRINOLOGÍA EN VALLADOLID

Registro sanitario 47-C21-035