Se considera que un niño tiene “talla baja” cuando su estatura está dos desviaciones estándar por debajo de la población de referencia para su sexo y edad.
La talla baja requiere un estudio para averiguar la causa y, si es posible, tratarla.
La hormona de crecimiento sintética es un tratamiento por el que muchos padres se interesan, pero no en todos los niños es útil, ya que su eficacia depende de la causa por la cual el niño no está creciendo.

Las indicaciones aprobadas de Hormona de Crecimiento en España son las siguientes:

INDICACIONES DE TRATAMIENTO CON HORMONA DE CRECIMIENTO Y DOSIS RECOMENDADAS EN ESPAÑA
  • Déficit de Hormona de Crecimiento. (0,025-0,035 mg/kg/día).
  • Síndrome de Turner. (1,4 mg/m2 sc/día).
  • Insuficiencia renal crónica. (0,045-0,050 mg/kg/día).
  • Síndrome de Prader Willi. (1,0 mg/m2 sc/día).
  • Niño “pequeño para su edad gestacional” que no recupera el crecimiento. (0,035 mg/kg/día).
  • Déficit de SHOX. (0,045-0,050 mg/kg/día).

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA EL DÉFICIT DE HORMONA DE CRECIMIENTO?

El déficit de hormona de crecimiento no es por sí mismo un diagnóstico: además de valorar si hay un déficit, hay que saber por qué.

Hablando estrictamente de niveles hormonales, no se puede valorar sólo GH (hormona de crecimiento), puesto que la secreción de GH es pulsátil. Como primera aproximación se valoran también IGF-1 e IGF-BP3, que son hormonas derivadas de la GH cuyos niveles nos dan una idea aproximada de la producción global de GH.

En los casos en que persista la sospecha sobre una alteración de la hormona de crecimiento, se deben hacer una o varias de las siguientes pruebas:

Resonancia craneal (RMN)

Con la resonancia vemos la zona del cerebro en que se produce la hormona del crecimiento, que es la hipófisis. La hipófisis es la glándula principal, encargada de regular a todas las demás glándulas, es la “glándula jefe”. En la RMN valoramos si hay alguna alteración en la hipófisis y en el tallo de la hipófisis. No todas las anomalías de la hipófisis se pueden ver en una RMN. Veremos los problemas más evidentes: ausencia o bajo desarrollo de la hipófisis, presencia de tumores, lesión del tallo de la hipófisis, aumento de presión en la cabeza que haya afectado a la hipófisis, depósito de algunas sustancias en la hipófisis…

Pruebas hormonales funcionales

En estas pruebas se hace un análisis de la hormona de crecimiento y sus derivados después de haber recibido un estímulo “natural” como dormir o hacer ejercicio.

También se puede estimular la producción de hormona de crecimiento y sus derivados mediante fármacos: L-Dopa, ornitina, arginina, glucagón, GHrH…

A veces, lo que sospechamos es una tara en la GH del niño (los valores de GH son normales, pero esa GH no funciona, una de las causas son los “síndromes de insensibilidad a GH”). En este caso lo que se hace es administrar GH sintética y valorar los niveles de IGF-1 en respuesta a esa GH sintética (test de “generación de IGF1”.

Cada centro elige unas pruebas u otras en función de su disponibilidad, el entrenamiento del personal sanitario y el precio del reactivo.

Para determinar que hay un problema en la producción de hormona de crecimiento se considera que deben estar alteradas al menos dos de estas pruebas. Sin embargo, los valores considerados como “normales” han ido cambiando a lo largo de los años.

Dependiendo del momento, el punto de corte para los valores de GH ha sido 2.5 ng/ml, 7 ng/ml y 10 ng/ml. Por otra parte, la aparición de nuevos reactivos de laboratorio ha hecho que una muestra cuyo resultado antes hubiera sido 10 ng/ml, sea ahora 7.4 ng/ml.

La conclusión que se saca de todo esto es que no se puede valorar el crecimiento de un niño sólo a través de determinaciones de laboratorio.

¿Mejoraré el crecimiento de mi hijo si le suministro GH sintética?

El déficit de crecimiento en un niño tiene muchas posibles causas, y el déficit o disfunción de GH no es la más frecuente.

Cuando hemos comprobado que existe un déficit de GH, parece que lo más natural sería administrar GH sintética, pero no todas las situaciones que cursan con déficit de GH mejoran al administrarla. Algunas, incluso pueden empeorar, dado que la GH no sólo hace crecer el cartílago de crecimiento, sino muchos otros tejidos.

Una situación clara es la lesión de la hipófisis por un traumatismo: aquí habrá que administrar GH y quizás otras hormonas hipofisarias que tampoco se producen. En el resto de los casos hay que tener claro el diagnóstico para tomar una decisión.

¿Cómo se administra la hormona del crecimiento?

El niño debe administrar una inyección subcutánea diaria, por lo general antes de acostarse. La mayoría de los niños aprende a utilizar el medicamento sin problemas, siempre será necesaria la supervisión de un adulto.

¿Mejorará la talla de mi hijo si le administro GH aunque sus niveles de GH sean normales?

Hasta hace pocos años, la respuesta oficial era que no sólo no mejoraría, sino que tendría efectos secundarios como el crecimiento anormal del corazón y las orejas.

Posteriormente se ha descubierto que hay niños con niveles normales de GH, pero que podrían beneficiarse de GH sintética, esto sucede, por ejemplo, en algunos problemas genéticos como la mutación del gen SHOX.

Para tranquilidad de los padres, la decisión sobre empezar o no el tratamiento no se toma de manera puntual, sino que, una vez que el niño haya empezado a recibir la hormona sintética, continuará acudiendo a la consulta de endocrinología y se valorará tanto su respuesta al tratamiento como la posible aparición de efectos secundarios.

¿Conseguirá mi hijo una talla normal si le administro GH sintética?

Depende de la causa inicial por lo que su hijo tenía una talla baja. En el déficit puro de GH (por un traumatismo de la hipófisis, por ejemplo), se consigue una talla equivalente a la que le correspondía genéticamente. En muchos otros casos se logra mejorar la talla final en unos pocos centímetros, pero sin que el niño llegue a ser alto. Por último hay niños que no responden al tratamiento.

Mi seguro no acepta financiar la hormona de crecimiento en el caso de mi hijo. ¿Puedo darle igualmente el tratamiento pagándolo yo?

La respuesta es muy larga y depende del caso de su hijo. Las mutaciones del gen SHOX, hasta hace poco tiempo, estaban fuera de la financiación de la Sanidad Pública a pesar de que es un caso en que el niño puede mejorar su talla utilizando GH.

El desorbitado precio del tratamiento con GH hace que sea precisa una valoración cuidadosa del caso de cada niño y que tanto los padres como el médico asuman el riesgo de no conseguir mejorar la talla a pesar de haber invertido mucho dinero y energía en ello.

 

by Ángeles Vidales Miguélez

Médico Especialista en Endocrinología y Nutrición, col 474706421

Registro sanitario 47-C21-035