(Si lo que tienes es un carcinoma medular de tiroides, hay información pinchando aquí).

Ilustración de Camino Vidales

Si estás operado de un cáncer de tiroides en quien debes confiar para interpretar tus análisis de sangre es en tu endocrino habitual. Tu endocrino, además del análisis, valorará tu historia clínica en conjunto (tu edad, el tipo de tumor, el estadío del tumor, el tratamiento que ya has recibido, tu deseo de tener hijos, etc).

Lo ideal es que entregues los análisis a tu médico sin abrir; por supuesto que tú eres el primer interesado y tienes todo el derecho a leerlos, pero si no sabes interpretar los resultados podrías pasar unos días angustiosos de manera innecesaria.

Si ya tienes el análisis en tus manos y estás preocupado porque ves algunas estrellitas, te explicamos la manera general en que se valora el análisis de una persona operada de cáncer de tiroides:

TSH

La TSH es la hormona estimulante del tiroides. Se produce en la hipófisis, la “glándula jefe”, que se encuentra en la cabeza. Sus niveles suben cuando tenemos poca hormona tiroidea de manera que nuestro tiroides trabaje más. Sus niveles bajan cuando tenemos demasiada hormona tiroidea, de manera que nuestro tiroides trabaje menos. Además de estimular al tiroides para que trabaje, también tiene un efecto trófico sobre sus células; esto quiere decir que hace que las células del tiroides se mantengan vitales y que proliferen.

En el caso de la persona operada de un cáncer de tiroides, no hay tiroides, ya que éste ha sido extirpado y, en algunos casos, los restos tiroideos han sido eliminados mediante yodo radioactivo. Por tanto no debería haber presencia de células tiroideas, ni buenas ni malas. Eso significa que la hormona TSH no sirve para nada y que lo único que podría hacer es estimular a alguna célula tiroidea que se haya salvado del tratamiento del cáncer. Estas hipotéticas células no tienen por qué ser malignas (y de hecho lo más probable es que no lo sean), pero con un antecedente de cáncer no nos interesa que ninguna célula tiroidea sobreviva y menos aún que prolifere. En resumen, uno de los objetivos del tratamiento del cáncer de tiroides es mantener la TSH en valores indetectables, por lo general en valores inferiores a 0.05.

Por tanto, si has tenido un cáncer de tiroides y el tratamiento que recibes es el correcto, los niveles de TSH estarán próximos a cero y por tanto aparecerá una estrellita junto al valor de TSH.

T4 y T3

Son las hormonas efectoras del tiroides. En el caso de la persona operada de un cáncer de tiroides, estas hormonas no proceden del tiroides, sino de la pastilla que tomamos como tratamiento sustitutivo (Eutirox ó Levothroid en España). Sus niveles deben estar en rango normal-alto de modo que la hormona TSH esté en niveles próximos a cero. A veces aparecerá una estrellita en el análisis y otras veces no, dependiendo de la dosis hormonal necesaria para bloquear a la hormona TSH.

Tiroglobulina

Es una proteína que el tiroides sano segrega junto a la hormona tiroidea. Es por tanto marcador de presencia de células tiroideas funcionantes. En la persona operada de cáncer de tiroides la tiroglobulina debería ser, idealmente, de cero, ya que el tratamiento que esa persona recibe está encaminado a que no quede ninguna célula de tiroides, ni buena ni mala. No obstante, en los casos en que la tiroglobulina está elevada no podemos decir que el tumor haya reaparecido. Si queda un resto tiroideo, lo más habitual es que sea de células normales y no del tumor. Por otra parte, proteínas similares a la tiroglobulina pueden producirse en otras zonas del cuerpo y dar un resultado falsamente positivo. En caso de que la tiroglobulina esté elevada, tu endocrino te indicará si necesitas alguna exploración complementaria.

Anticuerpos anti-tiroglobulina

Sirven para valorar la fiabilidad del análisis anterior (la tiroglobulina). Los anticuerpos son sustancias que el organismo produce para liberarse de aquello que considera amenazador. Muchas personas con problemas de tiroides tienen anticuerpos contra la tiroglobulina. En presencia de anticuerpos, la tiroglobulina es neutralizada por lo que si hay anticuerpos no podemos saber si la tiroglobulina es negativa de verdad o si su negatividad se debe a la presencia simultánea de esos anticuerpos. Por tanto, los anticuerpos anti-tiroglobulina deberían ser negativos para que el análisis de tiroglobulina tenga fiabilidad.

 

Calcio (Ca)

Después de una cirugía de tiroides puede haber problemas con los niveles de calcio en los casos en que han sido afectadas las glándulas paratiroides, que también se encuentran en el cuello y que regulan los niveles de calcio en la sangre a través de la hormona PTH (parathormona). En el seguimiento de una cirugía de tiroides suelen pedirse los niveles de calcio para detectar cualquier problema a ese nivel. Si además, después de la cirugía estás en tratamiento con calcio y /ó con rocaltrol (calcitriol, vitamina D activa), el análisis de calcio sirve para ajustar ese tratamiento.

PTH

Es la hormona que producen las glándulas paratiroides, situadas debajo del tiroides y que a veces resultan lesionadas durante la cirugía. Su función es regular los niveles de calcio.

Es posible que después de una cirugía de cáncer de tiroides los niveles de PTH estén bajos; en ese caso seguramente estés en tratamiento con rocaltrol.

 

Entonces, ¿cómo es un análisis “normal” de una persona operada de cáncer de tiroides?

Insisto en que para cada paciente la interpretación la debe hacer su médico, pero, simplificando mucho, lo deseable es que tanto la TSH como la tiroglobulina estén en los valores más bajos posibles; por tanto en el análisis “normal” suelen aparecer estrellitas en estos parámetros. Si además los anticuerpos anti-tiroglobulina son “negativos” el resultado de tiroglobulina tiene mayor fiabilidad.

Es posible que haya alteraciones del calcio por descenso de la PTH como complicación a veces inevitable de la cirugía; por eso es tan importante que si te han recetado rocaltrol no dejes de tomarlo.

 

Observación: Esta interpretación de análisis se refiere exclusivamente a los carcinomas papilar y folicular de tiroides. No se puede aplicar al carcinoma medular ni al anaplásico. 

By Ángeles Vidales Miguélez

Médico Especialista en Endocrinología y Nutrición, col 474706421

NYEVA – CLÍNICA MÉDICA DE ENDOCRINOLOGÍA Y NUTRICIÓN EN VALLADOLID

Registro sanitario 47-C21-035

CLÍNICA NYEVA, NUTRICIÓN Y ENDOCRINOLOGÍA EN VALLADOLID