Aquí no voy a hablar de las “intolerancias alimentarias” tipo enfermedad celiaca, intolerancia a la lactosa, intolerancia a la fructosa, etc. El artículo es acerca de los multitest de intolerancia alimentaria cuyo fin es el desarrollo de una dieta para adelgazar.

La obesidad es un problema de salud serio que va más allá de la búsqueda de una mejor apariencia física.

Las personas obesas se enfrentan a un mayor riesgo de problemas cardiovasculares, diabetes, lesiones en las rodillas, reflujo gastroesofágico… Como colofón final, en medio de todos estos problemas de salud, aparece la depresión.

A menudo, cuando un paciente busca ayuda médica por su problema de obesidad, el consejo se limita a “coma usted menos y haga ejercicio”, premisa ya conocida por el paciente y con la que hasta el momento no había conseguido su objetivo de adelgazar.

En este caldo de cultivo es comprensible que la persona con obesidad busque soluciones a su problema fuera de los cauces habituales. Una de las “soluciones” que en los últimos años tiene mayor auge son los multitest de intolerancias alimentarias.

Estos multitest de intolerancias alimentarias consisten en un análisis de sangre con un precio que oscila entre los 300 y los 600 euros. El análisis presume de averiguar si el paciente tiene anticuerpos contra componentes de determinadas comidas. Posteriormente se le entregan al paciente los “resultados” que consisten en una lista de los alimentos a los que tiene intolerancia y que por lo tanto son los que le engordan.

Lo que pasa a continuación es que el paciente, armado con esa lista, comienza a hacer una dieta de la que excluye todos los alimentos que le producen “intolerancia”. En pocas semanas se produce el milagro y el paciente adelgaza muchos kilos. Pasa el tiempo y puede que la persona siga adelgazando ó puede que no, pero lo que está claro es que llegará un punto en que no va a saber qué alimentos puede comer. Es en ese momento cuando la persona acude al endocrino con la esperanza de obtener una “dieta personalizada” de la que se excluyan todos los alimentos prohibidos pero que le permita comer cosas normales. Allí se encuentra con que el endocrino no quiere ayudarlo con su problema y le dice que eso de la intolerancia es una bobada sin darle más explicaciones.

Si el endocrino no lo va a ayudar… ¿qué alternativas tiene entonces el paciente?

Voy a intentar explicar el mito, o más bien la estafa, que hay detrás de estos test, por qué adelgazan y por qué suponen un problema para la salud.

¿Existen las intolerancias alimentarias?

Sí. Las intolerancias alimentarias con mayor repercusión sobre la salud son la intolerancia al gluten (enfermedad celiaca), la intolerancia a la lactosa y la intolerancia a la fructosa.

Un problema diferente son las alergias alimentarias.

¿Qué efecto tiene en el peso una intolerancia alimentaria?

Una intolerancia alimentaria produce dolor abdominal y diarrea cuando se ingiere el alimento responsable. En algunos casos los síntomas han sido tan prolongados que la persona los asimila como normales.

El alimento que produce intolerancia se absorbe mal y además dificulta la absorción del resto de alimentos, tanto por producir diarrea como porque puede afectar al bienestar de las vellosidades intestinales.

Esto significa que uno de los principales síntomas de las intolerancias alimentarias es la pérdida de peso, nunca la obesidad.

¿Qué test existen para diagnosticar una intolerancia alimentaria?

Existen estudios para diagnosticar la intolerancia a gluten, fructosa, sorbitol y lactosa. También existen estudios para la intolerancia a otros alimentos; el alergólogo indicará la prueba más adecuada para los síntomas del paciente.

Deben hacerse el estudio de intolerancia alimentaria los pacientes que tienen síntomas digestivos, problemas cutáneos compatibles con una intolerancia alimentaria ó pérdida inexplicable de peso.

Ninguno de estos test se incluye en las “baterías de intolerancia alimentaria” destinadas al paciente que desea adelgazar.

¿Qué validez científica tienen los multitest que miden intolerancias alimentarias?

Por desgracia, no tienen ningún tipo de validez científica. No existe ninguna publicación en ninguna revista científica sobre los métodos utilizados en estos test, ó sobre los anticuerpos que miden. Es posible que midan anticuerpos, pero eso no significa que sean patológicos y en ningún caso supone un nexo con la obesidad.

Las principales sociedades científicas implicadas han emitido comunicados advirtiendo de la falsedad de estos test (Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, Sociedad Española de Alergología e Inmunología, Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, etc).

Insisto en que un alimento que produce intolerancia no hace ganar peso, sino todo lo contrario.

¿Por qué adelgazan las personas que siguen la dieta del test?

La dieta resultante del falso test de intolerancias alimentarias es lo que se llama una “dieta de eliminación”. Funciona porque hace que la persona se tome muchas molestias antes de ingerir determinado alimento y que muchas veces, por las dudas, decida no comérselo.

Por lo general, entre los alimentos que figuran en la lista de “intolerancias” están las harinas y los aceites. Cualquier dieta que elimine las harinas supone reducir las calorías ingeridas por el individuo a la mitad ya que se elimina el pan, bollería, pasta… Además, la dieta de las intolerancias alimentarias funciona más como un juego que como una prohibición: a la persona no se le dice “debes comer la mitad” ó “debes comer esto y esto”; lo que se le está diciendo es “puedes comer todo lo que quieras, siempre y cuando no venga en esta lista”.

Es el mismo mecanismo por el que actúan las dietas “proteinadas” y las dietas “disociadas” cuyo verdadero éxito está en que son hipocalóricas sin que la persona tenga sensación de restricción.

¿Qué efecto tiene a largo plazo hacer la dieta del test de intolerancia?

El verdadero problema es que la persona no tiene una intolerancia alimentaria. La dieta del test puede entenderse como un juego que ayuda a adelgazar pero no podemos creernos que verdaderamente somos intolerantes a las patatas ó a los tomates (uno de los alimentos que con más frecuencia aparecen en estas listas).

A largo plazo,la persona desarrolla una pauta de alimentación repetitiva formada por los alimentos que presuntamente no le producen intolerancia. Una vez que se excluye el proceso de pensar si tal alimento puede comerse y de renunciar ó no a él, la persona ingiere las calorías habituales por lo que el beneficio sobre la pérdida de peso desaparece.

Por desgracia, el paciente mantiene el convencimiento de que centenares de alimentos le producen daño. No sabe qué comer. A veces deja de asistir a eventos sociales para no pasar el apuro de rechazar la mitad de los platos.

En mi experiencia profesional, tanto en Sanidad Pública como Privada, he atendido a decenas de personas que habían desarrollado un cuadro equivalente a un Trastorno de Conducta alimentaria; algunos a pesar de todo obesos y otros con un infrapeso similar al que se ve en personas con anorexia. Ambos grupos estaban desnutridos a consecuencia de la dieta repetitiva, en dos casos con un infrapeso y una desnutrición severa que precisó tratamiento con nutrición enteral. Aclaro que estar desnutrido no siempre significa estar delgado: una persona obesa está desnutrida si tiene carencia de vitaminas y nutrientes esenciales.

Cuando me llega uno de estos pacientes, a veces severamente desnutrido, me pregunto donde están los individuos que lo convencieron para hacerse el test y qué sentirían si fueran testigos del calvario que, meses ó años después, están atravesando esa persona y su familia.

¿Qué hago si creo que tengo una intolerancia alimentaria?

Si lo crees porque te has hecho un multitest de intolerancias, debes saber que dicho test carece de validez científica.

Si tienes síntomas sugerentes de intolerancia alimentaria (insisto en que la obesidad no es uno de ellos), debes ponerte en contacto con un médico especialista en Aparato Digestivo, Endocrinología ó Alergología. El profesional valorará tus síntomas y te indicará los estudios adecuados en tu caso.

¿Cómo sigo haciendo la dieta para intolerancia alimentaria?

Sólo en el caso de que tengas una intolerancia alimentaria bien diagnosticada debes hacer una dieta específica.

Una dieta de eliminación siempre debe ser controlada por un profesional. Primero, porque te debes garantizar que la estás haciendo bien (en la enfermedad celiaca incluso pequeñas cantidades de gluten tienen un efecto muy nocivo sobre la salud). Segundo, porque a medio y largo plazo pueden aparecer déficits nutricionales que hay que suplementar. Por último, porque algunas intolerancias alimentarias se asocian a otras enfermedades cuya presencia es necesario monitorizar.

by Ángeles Vidales Miguélez

CLÍNICA NYEVA-NUTRICIÓN Y ENDOCRINOLOGÍA EN VALLADOLID

Registro sanitario 47-C21-035