Muchas personas se preguntan si es posible curar el hipotiroidismo, si existen lugares donde se cure el hipotiroidismo o médicos que puedan prometer que curan el hipotiroidismo.

La red está plagada de información sobre posibles curas de hipotiroidismo debido a que es un problema habitual que puede llegar a ser muy limitante.

La respuesta a la pregunta de si es posible curar el hipotiroidismo es que depende de la causa por la que se ha producido el hipotiroidismo y que depende de lo que cada uno entienda por “curación”.

Si entendemos como “curación” normalizar los niveles de hormonas hasta el punto de hacer desaparecer los síntomas atribuibles al hipotiroidismo, la respuesta es que siempre, o casi siempre, es posible hacerlo. Tanto si existe como si no existe un tratamiento que revierta el origen del hipotiroidismo, lo que sí existe es tratamiento con hormona tiroidea sintética; el nombre comercial más habitual es “eutirox”. Las pastillas de eutirox existen en una gran variedad de dosis (25 ug, 50 ug, 75 ug, 88 ug, 100 ug, 112 ug, 125 ug, 150 ug…) y, además, cada pastilla está ranurada, permitiendo un ajuste todavía más preciso. Esto, unido a que la vida media de la levotiroxina en sangre es de varios días, consigue en la mayoría de los casos unos niveles muy estables de hormona tiroidea.

¿Cuánto tiempo tarda la hormona tiroidea en revertir los síntomas del hipotiroidismo? Cuando se trata de un hipotiroidismo severo, la persona necesita al menos dos meses de tratamiento con levotiroxina para comenzar a notar la mejoría. Si después de ese tiempo los síntomas no hubieran mejorado, habrá que reevaluar la situación por si los bajos niveles de hormona tiroidea no hubieran sido la única causa del cuadro por el que consultó la persona.

Ahora vamos a ver las posibilidades de “curación” en función de la causa.

TODO DEPENDE DE LA CAUSA DEL HIPOTIROIDISMO

El tiroides puede enfermar de muchas maneras, dado que es una glándula de pequeño tamaño, muy delicada y a la que se le exige un esfuerzo extra en situaciones de enfermedad y en los embarazos. Además, el tiroides necesita yodo para fabricar sus hormonas y nuestro país es deficitario en este elemento, por lo que el tiroides tiene que realizar un gran esfuerzo para mantener su producción hormonal. Por otra parte, el tiroides está en el cuello, un lugar propicio a infecciones por virus y bacterias y a veces están infecciones terminan por afectar también al tiroides.

Dependiendo de los motivos por los que el tiroides esté produciendo menos hormona de la esperada (hipotiroidismo) las opciones de tratamiento y el posible éxito de este tratamiento son diferentes.

Son potencialmente “curables” o “corregibles” los hipotiroidismos que se deben a déficit ó a sobredosis de yodo y a algunos casos de tiroiditis aguda (“tiroiditis aguda” significa “inflamación repentina del tiroides”). Son parcialmente curables algunos casos de tiroiditis crónica. Y son “mejorables” y a veces “corregibles” los hipotiroidismos secundarios a una cirugía en que se haya retirado una parte del tiroides, pero no su totalidad. Los hipotiroidismos originados en un problema de la hipófisis (la hipófisis es la glándula “jefe”, que está en la cabeza) por lo general no son curables. Antes de continuar, vuelvo a decir que, aunque no sean “curables”, todos los hipotiroidismo son “tratables”.

FUNDAMENTAL TENER BIEN HECHO EL DIAGNÓSTICO

¿Cómo puedo saber la situación exacta de mi tiroides más allá de que funcione bien o mal?

Para hacer una buena valoración del tiroides, lo primero que tiene que hacer el médico es conocer la historia clínica del paciente, antecedentes familiares y de qué manera han ido apareciendo los síntomas. En caso de una mujer hay que valorar antecedentes de embarazos, sobre todo si son recientes. Algunos síntomas como el dolor en el cuello o la dificultad para tragar, tienen importancia en las enfermedades de tiroides.

Respecto a los análisis del tiroides, no es suficiente con el típico análisis de TSH, que aporta una valoración inicial, pero muy sesgada de la situación de la glándula tiroides. Es necesario hacer un análisis completo que mida las tres hormonas más importantes (TSH, T3, T4) y los anticuerpos que con más frecuencia atacan al tiroides (TPO, anti-tiroglobulina). Dependiendo del caso, el médico puede solicitar también análisis de tiroglobulina, marcadores de inflamación (VSG, PCR), otros tipos de anticuerpos ó marcadores asociados a enfermedades en que el tiroides es sólo una víctima colateral. En los casos en que se sospecha hipotiroidismo de origen central (por mal funcionamiento de la glándula hipófisis, que está en la cabeza), la batería de análisis que deben realizarse es mucho más compleja.

Además del análisis, es necesario estudiar el tiroides con una ecografía. En la ecografía, el médico puede valorar la forma y tamaño del tiroides, la vascularización (la cantidad de vasos sanguíneos y su flujo; la vascularización es más intensa cuando el tiroides está inflamado ó cuando está trabajando mucho), la densidad (a mayor densidad, mayor cantidad de tejido potencialmente sano), los datos indirectos de tiroiditis aguda o crónica, la presencia de nódulos y los ganglios del cuello.

Existen otras pruebas para valorar el tiroides que no suelen ser necesarias en la valoración inicial, pero que el médico podría solicitar dependiendo del caso, por ejemplo una gammagrafía de tiroides, un TAC del cuello, elastografía y pruebas de imagen más complejas.

Con todos estos datos, el médico hará un diagnóstico e iniciará un tratamiento, tanto de los síntomas como de la causa, en los casos en que sea tratable.

¿EN QUÉ SITUACIONES PUEDO RECUPERAR POR COMPLETO LA FUNCIÓN DEL TIROIDES?

En los casos de tiroiditis aguda, a menudo es posible salvar gran parte del tejido tiroideo utilizando corticoides y aspirina. Es importante hacer el diagnóstico tan pronto como se inicien los síntomas y empezar cuanto antes el tratamiento. Las dosis de medicinas y el período de tratamiento lo irá determinando el médico. En los casos de tiroiditis aguda suelen ser necesarias visitas semanales para reevaluar la situación. Algunas personas con tiroiditis aguda pueden recuperar por completo la función del tiroides cuando el tratamiento se ha iniciado de manera precoz.

Cuando la tiroiditis está asociada al embarazo ó al parto, en ocasiones la recuperación es espontánea. En estos casos podemos “ayudar” al tiroides con aportes de yodo y hacer un seguimiento estrecho de la paciente para ver si en algún momento es posible retirar el tratamiento con levotiroxina.

Las tiroiditis crónicas asociadas a auto-anticuerpos contra el tiroides (entre ellas la enfermedad de Hashimoto), raramente son reversibles. Puesto que tienen una dependencia hormonal, a veces se frenan después de un embarazo en que han estado muy activas. En determinados casos, el tiroides puede ser “ayudado” con suplementos de yodo, y en algunos casos también con suplementos de selenio (el selenio se aporta junto al yodo, no es eficaz por separado). La duda estrella en estos casos es si existe, a día de hoy, un tratamiento para bloquear los auto-anticuerpos. Por desgracia, no existe. Es teóricamente posible mejorar la situación del tiroides con medicamentos inmunosupresores de los que se utilizan en los transplantes o con corticoides, pero estos tratamientos no consiguen la desaparición a largo plazo de los anticuerpos por lo que sólo consiguen retrasar el avance del problema con una toxicidad que, en este caso, no compensa.

Las tiroiditis crónicas se benefician de todo lo que reduzca el nivel de inflamación en el cuerpo, en especial el ejercicio diario y la dieta saludable. La reducción del estrés psicológico también mejora la situación inmunológica del tiroides, dado que la mayoría de las enfermedades autoinmunes tienen una fuerte asociación al estrés.

Algunas tiroiditis crónicas asociadas a auto-anticuerpos mejoran al suspender el gluten, pero esto sólo sucede cuando la persona tiene un diagnóstico firme de enfermedad celiaca. La dieta sin gluten se ha convertido en tendencia para mejorar el cabello, la piel, los dolores, la diarrea y el hipotiroidismo, pero en el campo del hipotiroidismo parece no ser eficaz. Hacer una dieta sin gluten como intento de mejorar el hipotiroidismo supone un enorme esfuerzo para la persona con un rendimiento bajo o nulo.

Los hipotiroidismos secundarios a bloqueo de tiroides por sobredosis de yodo (betadine, contrastes yodados, amiodarona) se recuperan en un plazo de dos a cuatro semanas, la mayoría de las veces sin más incidencias.

Por último, los hipotiroidismos más agradecidos al tratamiento son los secundarios a déficit de yodo. Se trata de tiroides con un aspecto ecográfico saludable y ausencia de auto-anticuerpos contra el tiroides. Aunque la dieta rica en yodo es importante para el tiroides, cuando las hormonas están en nivel de hipotiroidismo, lo más sensato es pasar directamente a suplementos en pastilla. Por lo general es suficiente un suplemento diario de entre 200 y 300 ug de yodo en pastilla durante un plazo de dos a tres meses para normalizar la función del tiroides. En estos casos la persona no queda libre de tratamiento ya que es probable que precise mantener un pequeño suplemento de yodo de por vida. A veces el tiroides se ha hecho demasiado grande (bocio) mientras no recibió suficiente yodo y también es posible que tenga regiones nodulares; estos casos necesitan seguimiento con ecografía y análisis.

Junto a los suplementos de yodo, al tiroides le benefician también los suplementos de selenio, pero nunca se debe suplementar selenio sin haber suplementado antes el yodo.

Resumiendo, hay muchos casos de hipotiroidismo en que es posible recuperar, al menos parcialmente, la función tiroidea. Por eso, si te han diagnosticado un hipotiroidismo no te conformes con una simple prescripción de eutirox e intenta obtener un diagnóstico lo más exacto posible. En el caso de una tiroiditis, cuanto antes inicies el tratamiento, mejores resultados obtendrás.

by Ángeles Vidales Miguélez

Médico Especialista en Endocrinología y Nutrición, col 474706421

Registro sanitario 47-C21-035