El reandrón es un medicamento comercializado por Bayer. Se trata de testosterona de administración intramuscular y consigue niveles estables de testosterona durante unos 4 meses.

Precisan tratamiento con testosterona:

– Los varones que no tienen testículos porque los han perdido a consecuencia de un cáncer ó porque han nacido sin ellos.

– Los varones tratados por un tumor hipofisario: la hipófisis es una glándula que se aloja en la cabeza, rodeada por el cerebro, y que controla a las demás glándulas. Cuando la hipófisis no funciona porque ha sido extirpada debido a la presencia de un tumor ó porque la persona ha recibido radioterapia craneal, no estimula al resto de glándulas, entre ellas los testículos, por lo que aunque el hombre tiene testículos normales, éstos no producen testosterona.

– Algunos hombres que presentan carencia de testosterona por otros motivos.

La testosterona es una hormona fundamental para el mantenimiento de la salud en el hombre. La carencia de testosterona se relaciona con una rápida pérdida de masa muscular, osteoporosis con riesgo de aplastamientos vertebrales y rápido envejecimiento vascular. Además, se produce pérdida del deseo sexual, impotencia y depresión.

Esto significa que ponerse testosterona no es un capricho, sino una necesidad.

Tras una truculenta historia con los recortes sanitarios como telón de fondo, en España ha dejado de comercializarse el reandrón en septiembre de 2014.

A pesar de la verborrea de algunos responsables sanitarios, no existen medicamentos alternativos. El que se intenta usar es el Testex 250 mg, también de administración intramuscular, pero que en este caso cubre con dificultad un mes de tratamiento y produce niveles de testosterona inestables. En mi experiencia profesional, un hombre joven precisa ponerse el testex 250 mg quincenalmente en la mayoría de los casos.

Al tratarse de medicamentos de administración intramuscular, deben ser inyectados por personal de enfermería. Esto implica que el paciente debe ausentarse de su puesto de trabajo cada quince días para acudir a su centro de salud a que le pongan el testex. En muchos casos no va a poder ser cada quince días, bien porque coincida con días festivos, bien porque el paciente no pueda acudir precisamente en esa fecha.

Lo más triste ha sido la frivolización de esta situación por parte de responsables sanitarios que posiblemente nunca han atendido a un paciente. Aquí no doy nombres, pero a veces me gustaría tener una grabadora para registrar la cantidad de estupideces que puede decir uno de estos individuos cuando se le expone la situación de un paciente. Desde el típico chascarrillo de que tampoco el viagra entra por el seguro (¿me puede usted decir la relación del viagra con la testosterona?) a que la testosterona no es imprescindible para vivir (¿en serio?) o que se trata de personas que cambian de sexo por capricho. La falta de respeto al referirse a una persona transexual es una de las cosas que más me sacan de mis casillas y es algo por lo que todavía seguiré luchando a pesar de las represalias profesionales que me ha acarreado.

Después de dar mi opinión sobre el problema del reandrón, os cuento cómo lo estamos solucionando en mi hospital, por si pudiera ser extensible a otras ciudades.

A mis pacientes tratados con reandrón les hago un informe explicando por qué motivo esa persona necesita reandrón y por qué el testex no es una buena alternativa para él.

Con ese informe, el paciente debe acudir a la delegación de Sanidad de su ciudad; allí hace un escrito pidiendo que se le solicite el reandrón como medicamento extranjero y adjuntando el informe médico.

En los últimos meses a varios de mis pacientes se les ha concedido el “Nebido”, que es el mismo medicamento, que Bayer distribuye en otros países con este nombre comercial.

Así que si tú también estabas en tratamiento con Reandrón y te han cambiado a testex, te recomiendo que acudas a tu médico para que te haga el informe; con ese informe tienes que ir a Sanidad y ojalá tengas suerte y también te traigan el Nebido.

ACTUALIZACIÓN (MARZO 2015)

Sanidad ha decidido que tampoco financia el nebido y que no hará ninguna excepción.

La única buena noticia es que el reandrón vuelve a estar disponible en farmacias, con receta médica pero sin financiación.

Si necesitas reandrón y puedes permitirte pagar más de cien euros, estás salvado.

Me abstengo de mencionar en qué se está tirando el dinero en nuestro país, que no es precisamente con el Reandrón.

by Ángeles Vidales

CLINICA NYEVA, NUTRICIÓN Y ENDOCRINOLOGÍA EN VALLADOLID