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Mar 3

El autobús de la ignorancia

Soy médico endocrino y dedico una parte importante de mi actividad profesional a las personas transexuales. En los últimos días he experimentado una mezcla de asombro y tristeza ante los acontecimientos sociales desencadenados por el autobús de HazteOir.

A estas alturas es poco probable que no hayáis oído hablar de él, pero, por si así fuera, empezaré diciendo que se trata de un autobús de color rojo en que se lee “Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo”.

La intención del autobús era recorrer España difundiendo sus opiniones sobre lo que ellos han denominado “ideología de género”, y para ello ofrecen además un libro gratuito en que desarrollan esta teoría.

¿Cuál es el problema de HazteOir? Su problema, más allá de la mala leche, es un absoluto desconocimiento de la situación sobre la que pretenden “informar”. Algo básico que se aprende a lo largo de la vida es que, antes de formarse una opinión firme sobre algo, uno debe tener conocimientos del tema. HazteOir desconoce la realidad de las personas transexuales; ellos se han hecho su propia idea, y a partir de esa concepción errónea han llegado a determinadas conclusiones y ahora, desde su ignorancia, pretenden ilustrar a los demás.

HazteOir parte de una premisa errónea: la ideología de género. Según ellos, hay una corriente de personas explicando a los niños que uno puede “decidir” si es niño o niña, así como “elegir” si le gustan los hombres, las mujeres, o ambos. También piensan que los padres de los niños transexuales los han inducido a “cambiar de sexo” y que estos padres son tan irresponsables que no dudan en suministrar hormonas y someter a cirugías a sus hijos quienes, de no ser por esa idea inculcada por sus progenitores, se hubieran quedado tan contentos con el sexo asignado al nacimiento. Es lógico que, pensando esto, no deseen que a sus propios hijos alguien los convenza sobre la conveniencia de cambiarse de sexo.

Pues bien, la realidad dista mucho de lo que estos señores han imaginado. Resulta que la identidad de género no se elige. Uno nace siendo niño o niña en su corazón, y se comporta en consecuencia. Los padres de los niños transexuales nunca los han invitado a cambiar de sexo: se trata de familias tan normales como cualquier otra que han puesto a su “niña” un nombre de niña (o viceversa) y que la han tratado como niña hasta llevarse la sorpresa de que la criatura les indica que en realidad es un niño, puesto que lo es. La labor de unos buenos padres es comprender a su hijo, informarse de la situación y, a partir de allí, acompañarlo con prudencia y respeto en su camino hacia ser quien es.

Otro error de concepto de los señores de HazteOir es la confusión entre la identidad de género y la orientación erótica. Uno se identifica como hombre o como mujer independientemente de que le gusten los hombres o las mujeres. En el caso de los niños pequeños la orientación erótica aún no está por completo definida y se mueven más bien en juegos sociales de rol. Así, quien se identifica como niño adopta roles masculinos que pueden incluir juegos en que a ese niño le guste una niña, pero todavía no existe un trasfondo sexual erótico. Por lo general es en la adolescencia cuando cada quien empieza a tener claro hacia qué sexo siente atracción y no hace falta decir que el hecho de que nos hayan enseñado a respetar la orientación sexual de cualquier persona no va a tener influencia en algo tan íntimo como quién nos gusta.

Ser hombre, ser mujer o enamorarse es mucho más complejo que tener pene o vagina.

Sin extenderme más, traslado desde aquí mi apoyo y mi respeto incondicional hacia todas las personas transexuales y sus familias, y, aunque esto lo escribo en mi propio nombre, transmito también el apoyo sin reservas del grupo de profesionales con quienes trabajo (Grupo GIDSEEN) y en el que están integrados endocrinos, pediatras, psicólogos, psiquiatras y sociólogos, todos con el objetivo de ser útiles a las personas transexuales.

by Ángeles Vidales Miguélez

Médico Especialista en Endocrinología y Nutrición, col 474706421

Miembro del grupo GID-SEEN (Grupo de Identidad y Diferenciación Sexual de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición).

Registro sanitario 47-C21-035

Comments (1)

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  1. March 6, 2017

    Gracias por escribir esto y firmarlo con tu nombre. Hace falta gente que se moje.

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