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May 22

ALOPECIA HORMONAL EN LA MUJER


Ilustración de Camino Vidales

El cabello abundante y sedoso es sinónimo de juventud y de belleza, tanto en hombres como en mujeres. Por eso, las personas con caída de cabello viven esta situación con tristeza y ansiedad y a menudo se gastan fortunas para solucionarlo.

La caída puede deberse a múltiples causas: déficits nutricionales, problemas autoinmunes, problemas hormonales…

En las consultas de endocrinología valoramos las posibles causas hormonales o carenciales de caída del cabello en la mujer. Tan pronto como notes una caída inusual, debes acudir a tu endocrinólogo para que averigüe si existe una causa tratable ya que, como veremos más adelante, determinadas hormonas producen una caída irreversible.

A nivel hormonal, el bienestar del cabello femenino depende de dos factores hormonales determinantes:

  • Presencia de un nivel estable de estrógenos (hormona “femenina”).
  • Ausencia de andrógenos (hormona “masculina”).

 

ALOPECIA FEMENINA Y ESTRÓGENOS

Los estrógenos son las hormonas femeninas por excelencia. El estradiol, que es el estrógeno más potente, se produce en el ovario, mientras que la estrona, un estrógeno menos activo, es fabricada por el tejido graso.

Para que el cabello esté sano precisa de niveles de estrógeno altos y estables.

Una excelente noticia es que el cabello que se ha desprendido por carencia o por bajada de estrógenos se regenera en su totalidad una vez corregida la causa, cosa que no sucede con el cabello dañado por andrógenos.

ALOPECIA FEMENINA POR NIVELES DE ESTRÓGENO BAJOS

La causa más común de bajada de estrógenos es la menopausia, especialmente cuando ésta aparece de manera brusca, por ejemplo por la extirpación quirúrgica de los ovarios. En las mujeres con menopausia el tejido graso continúa produciendo estrona, por lo que la pérdida de cabello nunca es completa.

En caso de alopecia por menopausia precoz, existe indicación de tratamiento hormonal sustitutivo. Cuando la menopausia aparece a la edad habitual, el tratamiento hormonal sustitutivo debe sopesarse ya que a esa edad son muchos los riesgos.

Hay que ser cuidadosa con las cremas vaginales de estrógenos o los parches cuando se utilizan de manera inconstante, ya que la subida y bajada de pequeñas dosis de estrógenos puede potenciar la caída del cabello.

Quizás la causa más habitual de bajada de estrógenos es el parto: durante la gestación los estrógenos se han mantenido en niveles elevadísimos, de modo que el cabello de la mujer embarazada adquiere brillo y volumen. En el momento en que nace el bebé los niveles hormonales regresan a los previos a la gestación, produciendo una profusa caída del cabello. Si además la mujer toma tratamiento anticonceptivo con progestágenos (cerazet), el problema se agrava, dado que la progesterona es un antagonista de los estrógenos.

Las situaciones de estrés pueden suprimir la actividad del ovario. Todos sabemos que el estrés hace que se retire la regla; esto significa que no hay producción de estrógenos o que ésta es insuficiente; éste es el mecanismo por el que el estrés produce la caída del cabello.

Enfermedades como la anorexia combinan estrés y desnutrición, que anula el funcionamiento del ovario (bajada de estrógenos) y que además hace que el poco cabello que nos quede sea lacio y quebradizo (desnutrición).

Por último, en mujeres transexuales, el abandono del tratamiento con estrógenos o el uso inadecuado de dosis masivas seguidas de reposo (como sucede con los inyectables) produce la caída del cabello.

 

ALOPECIA FEMENINA Y ANDRÓGENOS

Los andrógenos son las hormonas masculinas por excelencia. Sin embargo, a pesar de la creencia popular, no son exclusivos de los hombres: las mujeres sanas deben tener una pequeña cantidad de andrógenos para mantener su estado físico y vitalidad.

El problema con respecto al cabello sucede cuando estos andrógenos están en niveles superiores a los habituales o cuando el cabello de la mujer es especialmente sensible a ellos.

Por desgracia, el cabello que se ha perdido a causa de los andrógenos no es recuperable, ya que el andrógeno mata al folículo piloso. De ahí la importancia de hacer el diagnóstico cuanto antes, para intentar salvar el mayor número de cabellos posible.

Los andrógenos en la mujer, proceden de dos fuentes principales:

  • Ovarios
  • Glándulas suprarenales.

 

ALOPECIA FEMENINA POR ANDRÓGENOS PRODUCIDOS EN EL OVARIO

El ovario produce testosterona en las llamadas “células de la teca”. Estas células son estimuladas por la hormona LH, de producción hipofisaria (la hipófisis es la “glándula jefe”, que se encuentra en la cabeza). Los niveles de LH en una mujer sana deben estar siempre bajos, salvo el día de la ovulación.

En algunas mujeres, la LH está siempre elevada, estimulando al ovario a producir testosterona, que una vez convertida en su metabolito DHT (dehidrotestosterona) producirá la caída del cabello.

Las causas por las que sube la LH son múltiples y exceden lo que se puede contar en este pequeño blogg. Una de las causas más habituales del hiperandrogenismo ovario es el llamado “ovario poliquístico“, que a su vez obedece a múltiples causas: desde “resistencia a insulina” (quizás la más común) hasta reprogramación hipofisaria durante la vida intrauterina de la mujer.

Otras veces, como sucede en las “disgenesias gonadales“, el ovario de la mujer tiene presentes células de Leydig, que producen testosterona.

 

ALOPECIA FEMENINA POR ANDRÓGENOS PRODUCIDOS EN LAS GLÁNDULAS SUPRARENALES

Las glándulas suprarenales son unas estructuras frágiles situadas encima de los riñones. Su función más conocida es la producción de cortisol, una hormona imprescindible para la vida, pero fabrican además decenas de hormonas diferentes.

Los andrógenos de origen suprarenal son los responsables de la aparición de vello en las axilas y el pubis. Cuando las glándulas suprarenales no funcionan bien, alguno de sus productos (androstendiona y DHEA son los más conocidos, pero hay muchos más) aumentan sus niveles y producen la caída del cabello.

 

ALOPECIA FEMENINA POR ANDRÓGENOS DE ORIGEN TUMORAL

Se trata de una causa poco frecuente. En este caso no sólo se cae el cabello sino que aparece gran cantidad de vello y puede producirse un cambio en la voz. El cambio de la voz es un signo de alarma; si tienes este síntoma ponte en contacto cuanto antes con un endocrino.

ALOPECIA FEMENINA POR MEDICAMENTOS HORMONALES

Muchos medicamentos comercializados para aumentar la libido en la mujer (como el famoso “intrinsa” o algunas pomadas vaginales) llevan testosterona en su composición. Dependiendo de la dosis y la sensibilidad de cada persona, pueden suponer una importante caída del cabello.

Otras veces, la mujer se contamina por cremas de testosterona recetadas a su compañero; de ahí la importancia de que los hombres en tratamiento con cremas de testosterona se laven bien las manos después de aplicarla y nunca lo hagan antes de meterse en la cama si las sábanas son compartidas con una mujer.

 

TRATAMIENTO DE LA ALOPECIA FEMENINA HORMONAL

El tratamiento depende de la causa.

Tu endocrino solicitará los análisis pertinentes en función de la historia de la alopecia, el tipo de alopecia y tu situación médica. Son análisis complejos; a menudo después de un primer análisis, que da la pista, se debe efectuar otro para precisar cuál de los metabolitos hormonales es el responsable último de la caída.

El tratamiento elegido puede ser una simple pastilla, una loción, una crema, o una combinación de varias pastillas.

 

¿Qué puedo esperar del tratamiento hormonal de la alopecia femenina?

En el caso de que la caída se deba a desequilibrio de los estrógenos puedes recuperar el cabello. El proceso lleva meses, así que no debes desesperarte si al principio no ves resultados.

En el caso de un problema de andrógenos, puedes salvar algún cabello cuyo bulbo esté sólo parcialmente dañado pero es poco probable que recuperes los cabellos perdidos. Sin embargo, frenar la alopecia es importante porque te permitirá conservar sano el cabello que todavía tienes.

Hay que tener en cuenta que tardarás meses en ver resultados, que son tratamientos complejos, en ocasiones no exentos de riesgo, y que muchas veces precisan seguimiento durante toda la vida. Por eso debes hablar con tu endocrino sobre tu caso particular y valorar los pros y los contras de cada decisión.

En algunos casos el beneficio es grande con poco riesgo (por ejemplo, al tratar el hiperinsulinismo cuando éste causa hiperandrogenismo ovárico).

En otros el beneficio es pequeño y el tratamiento más arriesgado (por ejemplo en bloqueos hormonales complejos de la suprarenal).

 

¿Puedo probar algo que le fue bien a una amiga?

Tendemos a pensar que algo que se toma “para el cabello” es inofensivo. Puede ser inofensivo en el caso de los productos de nutricosmética cuya eficacia es prácticamente nula. Sin embargo, cuando se trata de hormonas o bloqueantes hormonales, las interacciones con el sistema endocrino son múltiples y sin la supervisión de un especialista puedes encontrarte con un serio problema de salud.

Pongo el ejemplo de la flutamida, considerada casi un milagro para la melena y que mal utilizado puede causar un fracaso hepático.

Otro medicamento cada vez más consumido por el público femenino es el finasteride que, además de tener una eficacia nula cuando la hormona afectada no es la DHT, puede alterar el desarrollo sexual del bebé en caso de embarazo.

Además del riesgo para tu salud, la mala elección del medicamento puede empeorar el problema ya que no basta con bloquear la hormona afectada: un bloqueo mal hecho puede inducir un mecanismo de compensación que termine por elevar la hormona responsable más de lo que la teníamos en un principio con el consiguiente sufrimiento del cabello. Recordad que las interacciones entre hormonas son múltiples.

Por tanto, nunca te tomes algo que te haya recomendado una amiga. Para los endocrinos es de por sí difícil hacer un diagnóstico de alopecia hormonal y decidir el tratamiento, así que imagínate las probabilidades de éxito que vas a tener tú tomándote algo que le recetaron a otra persona.

By Ángeles Vidales Miguélez

CLÍNICA NYEVA, NUTRICIÓN Y ENDOCRINOLOGÍA EN VALLADOLID